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La Relación de Alcocer y la devoción de la Virgen de la Altagracia

Por: Alejandro Paulino Ramos

Aunque Fray Cipriano de Utrera parece cometió el error de señalar a Martin Sánchez Manzanares, la tradicional devoción  de la Altagracia se debe a los hermanos Trejo, como consta en la Relación de Alcocer de 1664, publicada en 1940 por el Archivo General de la Nación, en la que se detalla la veneración de la imagen de la Virgen de la Altagracia, aproximadamente para 1526.

En la citada Relación de Alcocer se dice, que la Imagen de Nuestra Señora de Alta Gracia estaba en la Villa de Higüey y que eran innumerables las misericordias que Dios a obrado con los que se encomiendan a la Santa Imagen.

Se explica también en la citada Relación de Alcocer, que la imagen fue traída a la Isla de Santo Domingo por “dos hidalgos naturales de Plasencia, Extremadura, nombrados Alonso y Antonio Trexo que fueron los primeros pobladores de la Isla, personas nobles como consta de una cedula del Rey Don Felipe Primero, año de 1526, en que encomienda al gobernador de esta isla que los acomode y aproveche en ella, y habiendo experimentado algunos milagros que había hecho con ellos la pusieron para mayor veneración en la iglesia parroquial de Higüey, a donde eran vecinos y tenían haciendas. (…). Parece que no quiere Dios Nuestro Señor que salga de aquella villa, porque a los principios enviaron por ella al Arzobispo y Cabildo de la Catedral y se desapareció de un arca adonde la traían cerrada con veneración y cuidado y al mismo tiempo se apareció en su iglesia de Higüey adonde solía estar; está pintada en un lienzo muy delgado de media vara de largo y la pintura es del nacimiento y esta nuestra  señora con el niño Jesús delante y san José a sus espaladas. Y con haber tanto tiempo tiene muy vivas los colores y la pintura como fresca; van en romería a esta santa imagen de nuestra señora de Alta Gracia de toda esta isla y de las partes de las Indias que están más cerca y cada día se ven muchos milagros que por ser tantos ya no se averiguan ni se escriben, algunos en señal de agradecimiento”.

“Relación de Alcocer”[1]

Antigua Capilla de San Dionisio en la Comunidad de Higüey,

“La imagen miraculosa de nuestra Señora de Alta Gracia está en la uilla de Higuei, como treynta leguas desta Ciud de Santo Domingo; son inumerables las misericordias que dios nro. sr. a obrado y cada dia obra con los que se encomiendan a esta Sta. imagen; consta que la trayeron a esta isla dos hidalgos naturales de Placencia en Estremadura, nombrados Alonso y Antonio de Trexo que fueron de los primeros pobladores desta isla, personas nobles como consta de vna cedula del Rey Don Felipe Primero año de 1526, en que encomienda al Gouernador desta ysla que los acomede y aproueche en ella, y auiendo experimentado algunos milagros que auia hecho con ellos la pusieron para mayor veneración en la yglecia parroquial de Higuei, adonde eran vecinos y tenían haciendas. Parece que no quiere dios nro. señor que salga de aquella villa, porque a los principios embiaron por ella el Arcobispo y calbildo de la cathedral y se desapareció de vn arca adonde la traían cerrada con veneración y cuidado y el mesmo tiempo se apareció en su iglesia de Higuei adonde solia estar; está pintada en vn lienco muy delgado de media vara de largo y la pintura es del nacimiento y esta nuestra señora con el niño Jesus delante y san Joseph a sus espaldas. Y con auer tanto tiempo tiene muy vivas las colores y la pintura como fresca; van en romería a esta santa imagen de nuestra señora de Alta Gracia de toda esta ysla y de las partes de las Indias que están mas cerca y cada dia se uen muchos milagros que por ser tantos ya no se aueriguan ni escriuen, algunos en señal de agradecimiento. Los hacen pintar en las paredes y otras partes de la Yglecia y con ser los menos ya no ay lugar para mas; son muchas las limosnas que se hacen a esta santa yglecia y así está bien proueida de ornamentos y tiene muchas lámparas de plata delante de su santa imagen”. [2]

Imagen de la Virgen de la Altagracia protectora de los dominicanos

En una nota contenida en el Boletín del Archivo General de la Nación, en el número 20-21, de 1942, en la página 48 se hace la siguiente observación:

“A los hermanos Trejo y no a Martin Sánchez Manzanares, como suponía, con atendibles fundamentos, Fr. Cipriano de Utrera, en su erudita obra Nuestra Señora de Altagracia. historia documentada de su culto y su Santuario en Higüey, Ciudad Trujillo, Santo Domingo, 1940, se debe en la Isla la devoción de la Altagracia. El testimonio de Alcocer concuerda con lo expresado por el Arzobispo Francisco de la Cueba y Maldonado, al rey, en carta de fecha 25 de julio de 1664 citada por el docto historiador franciscano en la obra antes mencionada, pp. 69 y doc. XVII: “El tempo de Nuestra Señora de Higüey en esta Ysla, es el primero sanctuario que hicieron los catholicos en ella, cuando las catholicas armas de V.M. la conquistaron en su principio, con que viene a ser el sanctuario primero de estas Yndias”. No hay duda, pues, de que el Santuario de Higüey es el más antiguo de la América y de que la célebre tradición dominicana de la Altagracia se remonta a los primeros días de la Colonia”.[3] 


[1] “Relación de Alcocer: Relación sumaria del estado presente de la Isla Española en las Yndias Occidentales….por el Licenciado Luis Gerónimo Alcocer”. BAGN, Año 5, Volumen 5,   No. 20-21,  Enero-Abril 1942,  (pp.28-101). Véase pp.47-48.

[2] Relación de Alcocer. Relación sumaria del estado presente de la Isla Española en las Yndias Occidentales….por el Licenciado Luis Gerónimo Alcocer”. BAGN, Año 5, Volumen 5,   No. 20-21,  Enero-Abril 1942,  (pp.28-101). Véase pp.47-48)

[3] Relación de Alcocer. Relación sumaria del estado presente de la Isla Española en las Yndias Occidentales….por el Licenciado Luis Gerónimo Alcocer”. BAGN, Año 5, Volumen 5,   No. 20-21,  Enero-Abril 1942,  (pp.28-101). Véase pp.47-48)

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